Encuentro-taller sobre diseño de nuevas propuestas de evaluación del conocimiento digital

El miércoles 28 de junio, a modo de antesala del I Congreso Internacional “Territorios Digitales”, celebraremos un encuentro-taller sobre diseño de nuevas propuestas de evaluación del conocimiento digital en el marco del proyecto Knowmetrics, financiado por la Fundación BBVA. La cita será a las 18 horas en la Sala de Conferencias  del CTT (Gran Vía, 48; sexta planta).

La actividad también se encuentra dentro de las actividades promovidas desde la iniciativa Ciencias Sociales y Humanidades Digitales del Sur (#CSHDsur).

La sesión comenzará con una puesta al día de los avances del proyecto y de sus próximos pasos. Para ello, centraremos nuestros esfuerzos en el diseño.

Los objetivos de la sesión serán:

  • compartir experiencias sobre los problemas en la evaluación del conocimiento generado en entornos digitales, particularmente en el ámbito de las Humanidades Digitales;
  • plantear formas de reconocimiento académico que recojan la pluralidad de manifestaciones en el ámbito digital;
  • diseñar las características que debería tener una red social para humanistas y científicos sociales digitales con el fin de convertirse en un portfolio de sus diversos impactos y en una red para la generación de conexiones y proyectos.

La duración aproximada de la sesión será de 2 horas y media, después de lo cual os animamos a tomar algo a modo de prólogo social al Congreso que iniciamos el jueves 29.

El taller está organizado por Medialab UGR y el proyecto Knowmetrics, con la colaboración del Proyecto de Innovación Educativa 15-188 de la Universidad de Málaga, liderado por Nuria Rodríguez.

Más info del evento en la entrada original del blog medialab.ugr.es

Foto de portada: “Atelier Decor”, Lennart Tange, CC by 2.0, https://flic.kr/p/e26X2F 


Domenico Fiormonte y “la digitalización del conocimiento” en Territorios Digitales

Domenico Fiormonte es otro de los ponentes invitados al I Congreso Internacional “Territorios Digitales” que se celebra los próximos 29 y 30 de junio en la ciudad granadina. Este evento, organizado y coordinado por Medialab UGR, se crea para favorecer la discusión académica, no académica y social, así como el debate y el encuentro entre todos los asistentes. El Congreso se estructurará en áreas temáticas dentro del amplio campo de la transformación digital de las Ciencias Sociales y las Humanidades.

En este sentido, Domenico Fiormonte ha titulado su ponencia “¿Por qué la digitalización del conocimiento es un problema político?”, donde se centra en temas como:

  1. las desigualdades (sociales, lingüísticas, económicas, etc.) en el acceso a las tecnologías, a las herramientas y a las aplicaciones sobre las cuales se basa hoy en día la difusión y gestión del conocimiento;
  2. La siempre tan nociva concentración en pocas manos de gran parte de estas herramientas y tecnologías;
  3. El imponente oligopolio angloeuropeo de las publicaciones científico-académicas;
  4. La amenaza que todas estas concentraciones (no sólo de propiedad, sino también de códigos y de lenguajes) constituyen para la diversidad lingüística y cultural.

Aquí dejamos un texto de Domenico en la revista Red de Humanidades Digitales (RedHD) acerca de su ponencia:

Sin hacer la necesaria consciencia de estas problemáticas (estrechamente entrelazadas), cualquier proceso de digitalización corre el riesgo de consolidar y reforzar las brechas y desigualdades a nivel social, económico, político, cultural y tecnológico.

¿Qué guía hoy en día la digitalización del conocimiento? ¿Cuáles –y cuántos– son los modelos, los estándares y las organizaciones que la representan y la gestionan? ¿Quién habla, desde dónde lo hace y por qué lo hace? Tratar de responder a estas preguntas significa inevitablemente poner de relieve la cuestión de la soberanía epistemológica de todas las áreas geográficas fuera de la “anglósfera”, o, lo que es lo mismo, imponer a la comunidad global de las Humanidades Digitales un problema de orden geopolítico.

No obstante todos los esfuerzos aplicados en estos últimos años, la mayor parte de las herramientas intelectuales en el campo de las Humanidades Digitales siguen todavía en manos angloeuropeas: la conferencia anual (de la que la primera excepción será el DH2018, a celebrarse en México), su sitio web (sólo en inglés), la lista de correo Humanist, la revista monolingüe Digital Scholarship in the Humanities (antes Literary and Linguistic Computing), las monografía más o menos financiadas (como los Companions)…, sin contar el software, los lenguajes de programación y los así denominados “estándares”, como el que controla el Text Encoding Initiative Consortium. Además, este hecho nunca se ve suficientemente reflejado en la microfísica de las transacciones comunicativas que va desde la lengua empleada en las reuniones de las organizaciones de este campo (véanse, por ejemplo, las transcripciones disponibles en línea, exclusivamente en inglés) hasta los mecanismos de recompensa y gratificación, profundamente radicados en el sistema cultural angloamericano/europeo, que son impuestos como si fueran ‘estándares’ en cada contexto social y comunicativo. ¿Por qué, entonces, deberían nuestros colegas anglófonos declinar este enorme capital, citando a Bourdieu, de “poder simbólico”?

A propósito del capital, para nuestros colegas estadounidenses, incluso para aquellos que subrayan la ausencia de una aproximación crítica a las Humanidades Digitales, parece funcionar, especialmente por lo que respecta a la hegemonía histórica de sus propias formas de expresión y de producción (de la lengua a las formas organizativas y retóricas de la ciencia y de la tecnología, ecc.), una remoción que recuerda aquella descrita por Karl Marx en el primer libro de El Capital. En el libro V de la Ética a Nicómaco, Aristóteles analizaba las formas de valor y se preguntaba por qué cosas tan distintas como, por ejemplo, “cinco lechos y una casa” pueden ser conmensurables, es decir, tener el mismo valor. Y sin embargo aquí el análisis de Aristóteles, según observa Marx, se detiene “y renuncia al ulterior análisis de la forma de valor”. ¿Por qué? ¿Cuál es la “sustancia común” que vincula los cinco lechos y la casa? La respuesta de Marx es el trabajo humano. Ni siquiera el genio de Aristóteles podía captar el concepto de trabajo, puesto que al hacerlo minaba su propia sociedad, la griega, fundada en el trabajo esclavo: el trabajo, simplemente, no existía.

De manera análoga, los humanistas digitales anglófonos (y, en realidad, casi todos los académicos que trabajan en los grandes centros angloeuropeos de investigación), desde aquella torre de marfil que les proporciona una visibilidad y un financiamiento inconmensurables respecto al resto del mundo, remueven constantemente de su discurso “crítico” la immensa ventaja, material y simbólica, de la que gozan[^1]. Esta ventaja equivale a un excedente de trabajo para todos los que no tienen el privilegio de nacer, ser educados y trabajar en un centro epistémico de la anglósfera. El resultado, frecuentemente paradójico, es que gran parte del trabajo intelectual humano de todos los que no recibimos el jornal de los patrones de Berkeley, New York, Boston, Chicago, Cambridge, Oxford, etc. queda bajo un manto de total oscuridad y, por tanto, es irrelevante.

Pero el punto es, en realidad, este: la “relevancia”, por parafrasear a Paulo Freire, sólo puede ser producto de un acuerdo entre dominado y dominador. La remoción o el olvido que de los propios privilegios efectúa el privilegiado es condición necesaria, pero nunca suficiente. Si Scopus o Web of Science deciden qué revistas indexar, el problema no son los índices, sino nuestra subordinación a –o nuestra complicidad con– tales representaciones.

Parece necesario poner de manifiesto que las Ciencias Sociales, y especialmente la Sociología, discuten estos asuntos desde hace algún tiempo, no sólo mediante la crítica y el análisis, sino con la claridad necesaria para derribar las visiones “recibidas”:

>“An intellectual revolution against the provinciality of social science has begun. The premise of this revolution is that disciplinary sociology’s concerns, categories and theories have been formulated, forged, and enacted within Anglo-European metropoles in the interest of those metropolitan societies, and so a new “global sociology” that transcends this provinciality is necessary. The institutional dimension of this project involves a critical reconsideration of the inequalities between the wealthy universities of the United States and Europe and the poorer institutions in the Global South” (Julian Go, 2016).

Por consiguiente, las Humanidades Digitales no necesitan sólo de más cultural criticism, sino de más política. Y podría comenzar, por ejemplo, por presentar desigual batalla a favor la extensión de los conceptos de libertad, derechos y democracia sobre nuestros vestigios digitales, considerándolos a todos los efectos una extensión de nuestra ciudadanía, o sea, de nuestros cuerpos, de nuestras identidades, de nuestras lenguas y de nuestras memorias.

[^1]: Tampoco –y, quizás, especialmente– en la academia el lugar desde el que se habla es neutro respecto de aquello de lo que se habla, como nos recuerda Eileen Joy en un bellísima y combativa contribución.

*Publicado el 18 de mayo de 2017 en Infolet. Traducido del italiano por David Domínguez Herbón*

Domenico Fiormonte

Domenico Fiormonte - Territorios DigitalesDoctor por la Universidad de Edimburgo lleva trabajando en humanidades digitales desde 1992. Actualmente es profesor de Sociología de la Comunicación en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad “Roma Tre”. En 1996 fundó el Digital Variants Archive (http://www.digitalvariants.org), el primer recurso sobre textos literarios en múltiples versiones disponible libremente en la web. Este proyecto está evolucionando hacia la plataforma Ecdosis , un entorno de creación, edición y publicación colaborativas de trabajos literarios con múltiples capas y versiones.

Ha editado tres colecciones de textos de humanidades digitales: New Media and the Humanities: Research and Applications (ed. by D. Fiormonte e J. Usher), Oxford: Oxford University Humanities Computing Unit, 2001; Informatica umanistica. Dalla ricerca all’insegnamento , Roma, Bulzoni, 2004; La macchina nel tempo (con L. Perilli, Le Lettere, 2011).

Es autor de Scrittura e filologia nell’era digitale (Turin, Bollati Boringhieri, 2003), y, junto con T. Numerico y F. Tomasi de L’umanista digitale (Bologna, Il Mulino, 2010). Una nueva versión ampliada de este texto se publicó en inglés en 2015: The Digital Humanist. A Critical Inquiry .

También ha editado una colección de contribuciones sobre la historia de las tradiciones textuales líquidas (Canoni liquidi , Napoli, Scriptaweb, 2011). Junto con Paolo Sordi fundó en el año 2000 el primer blog italiano de humanidades digitales ( http://infolet.it/). Actualmente está interesado en la creación de nuevas herramientas y metodologías para promover el diálogo entre las ciencias y las humanidades y la diversidad biocultural (http://www.newhumanities.org/it).


Programa Carmenta – Enriquece tu investigación a través de la transformación digital

Como Carmenta era, en la mitología romana, la diosa del parto y la profecía, el programa que lleva su nombre, impulsado desde Medialab UGR con la participación de la ETS de Ingenierías Informática y Telecomunicación (ETSIIT), pretende ayudar al alumbramiento de trabajos y proyectos de investigación en Ciencias Sociales y Humanidades Digitales. En la medida en que no resulta tarea sencilla para los investigadores la adquisición de las competencias necesarias para acometer la transformación digital de sus proyectos, el Programa Carmenta pretende servir de ayuda a científicos sociales y humanistas que deseen apostar por el enriquecimiento de su labor académica con las potencialidades que ofrecen los recursos y tecnologías digitales.

Carmenta permitirá poner en contacto a investigadores en Ciencias Sociales y Humanidades con expertos informáticos de la ETSII de la Universidad de Granada. Para ello se promueve la generación de propuestas para investigaciones que los estudiantes de carreras técnicas puedan abordar contribuyendo, por un lado, a dar un empuje a la investigación en nuestra Universidad y, por otro, a enriquecer su formación humanística y social mejorando sus posibilidades de desarrollo profesional.

Si tienes un trabajo o proyecto de investigación que deseas enriquecer con la incorporación de recursos y herramientas digitales, sólo es necesario rellenar el siguiente formulario y se pondrán en contacto contigo para formular una propuesta que se encargarán de hacer llegar a los posibles interesados. En él, hay que identificar cuáles son las áreas del trabajo o proyectos que requieren de la participación de dichas tecnologías, así como los fines que con ellas se persiguen. De igual modo, el interesado podrá consignar el perfil técnico que considera más adecuado a las necesidades de su proyecto.

Las propuestas habrán de desarrollarse antes del verano con el fin de poder hacer llegar las mismas a tiempo a los estudiantes de la ETSIIT, pero no se desarrollarán hasta el curso que viene (2017-18). Desde Medialab UGR también ofrecerán apoyo para el desarrollo de las mismas.

Confiamos en que la cooperación resultante entre humanistas y científicos sociales, de un lado, e ingenieros informáticos, del otro, no sólo resultará fructífera para las partes, sino que redundará en beneficio de las Humanidades y Ciencias Sociales en su conjunto, ramas del saber que se encuentran inmersas en pleno proceso de transformación digital.

Fotografía titulada “Startrails 7.30” de Nick Ares con licencia CC by-sa-2.0.


Convocatorias abiertas en Ciencias Sociales y Humanidades Digitales

En MediaLab UGR mantienen desde hace tiempo una lista de convocatorias abiertas en el campo de las Ciencias Sociales y Humanidades Digitales, así como premios, ayudas, programas o becas que actualmente se encuentren con plazo de inscripción abierto.

Si te interesan estos campos, no dejes de suscribirte a su boletín por correo electrónico o en su web.

Y si conoces alguna más, no dudes en decírnoslos en los comentarios de este post para que la recoja en este este listado.

Congresos

The Affective Politics of Social Media Symposium (12-13 de octubre 2017) en Turku (Finlandia).

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Fecha límite: 9 de junio.


Adoption and Acceptance of eHealth: Beyond the current state-of-the-art, Workshop at INTERACT 2017 (25-26 de septiembre 2017) en Mumbai (India).

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Fecha límite: 9 de junio.


CFP: 12th annual GigaNet Symposium “Internet Governance in a time of global reordering” (17 de diciembre 2017) en Ginebra, (Suiza).

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Fecha límite: 10 de junio.


Dementia Lab 2017 – stories from design and research (6-7 de septiembre 2017) en Dortmund (Alemania).

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Fecha límite: 12 de junio.


HICSS – The Hawaii International Conference on System Sciences (3-8 de enero 2018) en Hilton Waikoloa Village (Hawai)

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Fecha límite: 15 de junio.


​7th Annual University of Kansas Digital Humanities Forum – Digital Storytelling & the Humanities (28-29 de septiembre 2017) en Lawrence (Kansas).

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Fecha límite: 15 de junio.


16th World Conference on Mobile and Contextual Learning (30 de octubre y 1 de noviembre 2017) en Larnaca (Chipre).

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Fecha límite: 15 de junio.


Workshop on Recommendation in Complex Scenarios ComplexRec 2017 (27-31 de Agosto 2017) en Como (Italia).

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Fecha límite: 16 de junio.


11th International Conference on Computers, Privacy and Data Protection (CPDP) 2018 – The Internet of Bodies (24-26 de Enero 2018) en Bruselas (Bélgica)

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Fecha límite: 16 de junio.


7th International Conference on e-Democracy (14-15 de diciembre 2017) en Atenas (Grecia).

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Fecha límite: 16 de junio.


SPeL 2017 – 10th International Workshop on Social and Personal Computing for Web-Supported Learning Communities (20-22 de septiembre 2017) en Cape Town, (Sudáfrica).

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Fecha límite: 18 de junio.


10th edition of the NEM Summit Conference (New European Media Initiative)  (29-30 de noviembre 2017) en Madrid (España).

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Fecha límite: 26 de junio.


1st Conference on Advanced Research (ANZCAR 2107) (17-18 de julio 2017) en Melbourne (Australia).  

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Fecha límite: 30 de junio.


Conference on Radical Networks (19-22 de octubre 2017) en Brooklyn (Nueva York)

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Fecha límite: 30 de junio.


Conferences on Digital Archives in the Commonwealth Summit (13 de octubre 2017) en la Universidad de Virginia (Estados Unidos).

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Fecha límite: 30 de junio.


Digital Intimacies 3.0: Connections & Disconnections Symposium (13-15 de noviembre 2017) en Melbourne (Australia)

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Fecha límite: 30 de junio.


15th International Conference on Cyberspace 2017 (24-25 de noviembre 2017) en  Brno (República Checa)

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Fecha límite: 15 de julio.


16th International Semantic Web Conference (ISWC 2017) (21-25 de octubre 2017) en Viena (Austria) // and Workshop on Humanities in the Semantic Web – WHiSe II

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Fecha límite: 21 de julio.


Japan in the Digital Age – One-day Symposium (20 de octubre 2017) en la Manchester Metropolitan University (Inglaterra).

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Fecha límite: 4 de agosto.


International ZeMKI conference “The Mediatization of Time: New perspectives on media, data and temporality” (7-8 de diciembre 2017) en Bremen (Alemania).

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Fecha límite: 1 de septiembre.


23rd annual meeting of the Intelligent Interfaces Community and Serves ACM IUI 2018 (7-11 de marzo 2017) en Tokio (Japón).

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Fecha límite: 1 de octubre.


Concursos, becas, recomendaciones, programas y ayudas

Libro “The Datafied Society” escrito por Es, Karin van & Schäfer, Mirko Tobias, y publicado este año 2017 por la Amsterdam Publicity Press.

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Libro: “New Open Access Book: Visualising Facebook”, escrito por Miller, Daniel and Sinanan, Jolynna, y publicado en Marzo de 2017 por UCL Press.

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Libro: Social Media: A Critical Introduction (2ª Edición), escrito por Fuchs, Christian, y publicado este año 2017 por Sage Publishing.

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Libro: Networked: The New Social Operating System (MIT Press), escrito por Lee Rainie y Barry Wellman, publicado en abril de 2012.

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Libro: The Citizen Marketer: promoting political opinion in the social media age, escrito por Joel Penney, disponible en la Oxford University Press en 2017.

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Call for papers: Número especial sobre el desempleo tecnológico: dilemas para la ética y el bienestar social.

La revista Ética y Bienestar Social se resume e indexa en: E-Lib Bremen, NAVER, PsycINFO, PsycTESTS, y el Instituto de Asistencia Social para la Excelencia (SCIE)

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Call for papers: eJournal of eDemocracy and Open Government (JeDEM) Special Issue on Progress, Insights, and Implications of the Open Government Partnership.

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Fecha límite: 15 de junio.


Call for chapters: El Núcleo de Investigación en Relaciones Internacionales (NUPRI) de la Universidad de São Paulo (USP) está recibiendo propuestas de capítulos para la próxima publicación sobre Gobernanza de Internet en el Sur Global.

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Fecha límite: 15 de junio.


Call for papers: Radical Feminist Storytelling and Speculative Fiction: Creating new worlds by re-imagining hacking in a Journal of Gender, New Media, and Technology.

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Fecha límite: 20 de junio.


Gender, sexuality and digital culture: A half day symposium el 26 de junio en la Universidad de Londres (inglaterra).

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Beca universitaria de investigación en ZeMKI, Centre for Media, Communication and Information Research de la Universidad de Bremen (Alemania)

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Fecha límite: 30 de junio.


Fotografía titulada textura m152, por Luiz Fernando Reis, con licencia CC by-2.0.


Ponencia de Paul Spence sobre multilingüismo y cultura digital en “Territorios Digitales”

El I Congreso Internacional “Territorios Digitales” está cada vez más cerca y hay algunas ponencias invitadas que ya están confirmadas. Por ejemplo, Paul Spence, procedente del King’s College London, que estará presente con su ponencia “Mapeando las interacciones entre el multilingüismo y la cultura digital”.

Paul Spence es profesor titular del Departamento de Humanidades Digitales del King’s College London, con formación académica en estudios de la lengua castellana (tanto de España como de América). Su investigación abarca cuatro áreas: la beca textual digital, la edición digital, la pedagogía de las humanidades digitales y las perspectivas globales sobre la producción de conocimiento mediada digitalmente.

Paul Spence se unió a King’s en 2001 y dirigió el equipo de investigación ‘Digital Text’ aquí desde 2003 hasta 2010, cuando fue responsable del desarrollo de sofisticados y semánticamente enriquecidos marcos para la recuperación de información y publicación digital en más de 30 proyectos de investigación. Ha liderado y gestionado investigaciones sobre humanidades digitales en varios proyectos interdisciplinarios. Entre sus publicaciones, se encuentran artículos como ‘Creación y difusión del conocimiento en la era digital’, ‘A historial perspective on the digital humanities in Spain’ o el Prólogo: La investigación en Humanidades Digitales en el mundo hispano del libro Ciencias Sociales y Humanidades Digitales, el cual os copiamos a continuación:

Nadie puede negar el impacto de la cultura digital sobre la investigación científica en los últimos años, un hecho que resulta desconcertante y sirve de inspiración a la vez. Mi experiencia personal sale del campo de las ‘Humanidades Digitales’, un campo en auge que en parte surge de la ya histórica ‘informática humanística’ con raíces en los años cincuenta, y que se une con (y a veces se enfrenta a) otras áreas científicas interesadas en los efectos de la tecnología digital. Estas áreas comprenden desde los estudios de la comunicación o los estudios de cultura digital hasta los nuevos medios, la documentación, la investigación en multimedia, la cibercultura y e-Research. Las Humanidades Digitales son un área científica que ha pasado de ser un espacio para la experimentación tecnológica en aplicaciones literarias y lingüísticas, empleando bases de datos, análisis de texto electrónico o sistemas de marcación digital  (por nombrar solo tres ejemplos), a ser un campo que abarca casi todas las áreas tradicionales y emergentes de las humanidades (aunque todavía con distintos niveles de penetración), que se aprovecha de cualquier innovación tecnológica aplicable a la ciencia (por ejemplo: la literatura digital, las bibliotecas digitales, el análisis geoespacial de lugares históricos, técnicas Big data para explorar archivos agregados, pedagogía digital o el análisis de redes sociales) y que funde procesos de creación y construcción/representación con una reflexión amplia y profunda sobre los efectos de la tecnología en la enseñanza y la investigación científica.

Es llamativo el contraste entre su presencia mediática notable o su formalización en decenas de asociaciones regionales y locales a nivel mundial (muchas de ellas asociadas a la Alliance of Digital Humanities Organizations – ADHO) por un lado y, por otro, su falta de institucionalización formal. Las instituciones universitarias, la verdad sea dicha, quieren posicionarse en la cresta de una ola digital que genera innovaciones en nuestras maneras de crear, gestionar y divulgar el conocimiento, pero todavía se muestran indecisas en muchos aspectos sobre cómo responder a los retos importantes que la tecnología digital plantea para las prácticas científicas, donde todavía imperan criterios tradicionales provenientes de la edad impresa en los sistemas de comunicación, publicación y evaluación. Por otro lado, los investigadores en temas digitales a veces han tenido dificultad a la hora de crear una visión científica integrada que fusione aspectos prácticos y teóricos, y que sepa responder ante las necesidades actuales de investigadores en ciencias sociales y humanidades. Se escuchan reacciones a veces polarizadas en las instituciones académicas ante estas transformaciones digitales: por eso, el papel de las humanidades es mediar entre el mundo tecnológico y las humanidades, evitando tanto el tecno-positivismo y el fervor dogmático por lo nuevo, como el rechazo frontal a cualquier innovación que pueda afectar a una cultura científica que en algunos aspectos empieza a oxidarse.

La investigación en Humanidades Digitales en el mundo castellanohablante no siempre ha recibido la atención que merece, y la ausencia de representación formal ha sido un factor significativo en su falta de visibilidad internacional, pero ahora la existencia de dos asociaciones, Humanidades Digitales Hispánicas (HDH) y RedHD, ayuda a fomentar el campo en lengua castellana, y a avanzar en los debates sobre su estatus en España e Hispanoamérica. Quizás lo que más urge en estos momentos son publicaciones formales que contribuyan al desarrollo de la disciplina a nivel científico en todas sus dimensiones, por lo que es muy importante la publicación de libros como este, enfocado en e-Research e investigación en colaboración, pero que abarca en realidad muchos aspectos teóricos y prácticos de las Ciencias Sociales y Humanidades Digitales.

Conoció a Esteban Romero Frías, director de MediaLab UGR, en el primer congreso de la sociedad de Humanidades Digitales Hispánicas en julio de 2013, un congreso que reunía a varios investigadores interesados en herramientas, bibliotecas digitales, gestión de archivos, literatura digital, blogs y redes sociales, edición digital y el proceso de divulgación de la investigación, aunque ya tenía noticias del trabajo inspirador de grupos como GrinUGR en países hispanohablantes desde hace tiempo. Aunque la relación institucional a nivel local o nacional puede variar, “Ciencias Sociales y Humanidades Digitales” ejemplifica la estrecha relación entre la investigación digital en ciencias sociales y humanidades a nivel internacional, con algunos de los investigadores más innovadores en el campo en este momento. Este libro demuestra la importancia de buscar una visión integrada, desde una perspectiva crítica, de temas tan variados como e-Research, los estudios sobre las tecnologías web, los Big Data, la investigación digital colaborativa, la enseñanza y el aprendizaje digital, y cuestiones epistémicas sobre el futuro de las ciencias sociales y humanidades mismas.

Fuente: GrinUGR.

Fotografía: GrinUGR.


Construyendo unas Ciencias Sociales y Humanidades Digitales: I Congreso Internacional “Territorios Digitales” de MediaLab UGR

MediaLab UGR, como parte del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia de la Universidad de Granada (UGR), organiza el I Congreso Internacional “Territorios Digitales” – Construyendo unas Ciencias Sociales y Humanidades Digitales, que se celebrará en Granada entre los días 29 y 30 de junio de 2017.

Para favorecer la discusión académica, no académica y social, así como el debate y el encuentro entre todos los asistentes, el Congreso propone algunas áreas temáticas, que en cualquier caso están abiertas a otras propuestas de interés dentro del amplio campo de la transformación digital de las Ciencias Sociales y las Humanidades.

Para conocer toda la información aquí dejamos el enlace a la página oficial del Congreso.


Un salto cualitativo

Provisionalmente, ha terminado el trabajo de contar académicos; ha llegado la hora de contar sus historias. Relatos que versan sobre las dificultades que los humanistas y científicos sociales digitales encuentran a la hora de someter a evaluación su propio trabajo, con la consiguiente falta de reconocimiento académico, piedra angular del sistema meritocrático de la ciencia y la academia.

Pero el propósito perseguido por el proyecto Knowmetrics ahora que explora las vicisitudes de las Humanidades Digitales en España mediante métodos de investigación de orden cualitativo, va más allá de recoger y trasladar hechos que, con matices y especificidades, por toda la comunidad académica de este campo son bien conocidos. También se pretende poner en manos de este mismo colectivo la posibilidad de concebir y prototipar un nuevo sistema de evaluación de la producción científica marcadamente digital. Ambas dimensiones, la valorativa y la de diseño, pretenden conjugarse a través de la técnica investigadora conocida como focus group. Éste se define como una dinámica de discusión centrada en un conjunto específico de temas, y, en ese sentido, puede entenderse como ‘”focalizada” (Barbour y Kitzinger, 1999). Tradicionalmente empleado en estudios de mercadotecnia y consumo, así como en sociología y comunicación políticas, en los últimos años hemos asistido a una significativa ampliación del rango de su utilización al interior de las ciencias sociales, integrándose con todo derecho en el acervo metodológico existente en estas ramas de conocimiento.

Las dinámicas de grupo no sólo pretenden conocer qué opinión mantiene un cierto colectivo respecto de un tema dado, sino que, sobre todo, estimulan la interacción entre los sujetos investigados para explorar cómo tales percepciones se construyen o modifican a través del intercambio de conocimientos, experiencias y puntos de vista (Kitzinger, 1995), en especial, al interior de grupos o colectividades ya constituidas. Por ser la heterogeneidad un aspecto constitutivo de la comunidad de las Humanidades Digitales (como tal reconocida e, incluso, potenciada), la adopción del focus group como herramienta de investigación sirve al propósito de determinar si, a pesar de las más dispares trayectorias académicas y profesionales que bajo una misma etiqueta (véase, “Humanidades Digitales”) convergen, los problemas relativos al reconocimiento de los méritos académicos son compartidos por el grueso de los miembros de esta colectividad; y si puede afirmarse que, en efecto, el componente digital es la causa determinante de tales dificultades. Sólo la interacción entre los mismos académicos, a juicio del equipo de Knowmetrics, puede hacer explícito este particular.

Es por ello que, durante los próximos meses, el proyecto de investigación comandado por Esteban Romero Frías celebrará una serie de grupos de discusión con diferentes científicos sociales y humanistas, seleccionados por haber dado plena entrada en su labor académica al elemento digital. A este particular, se contemplan tres dimensiones diferentes en las que el vínculo establecido entre la actividad científica y lo digital se materializa; y conforme a ellas se establece el procedimiento de muestreo de sujetos susceptibles de estudio. Éstas serían:

  • Componente digital como campo u objeto de estudios.
  • Componente digital como metodología/herramienta de investigación.
  • Participación en proyecto de investigación o iniciativa marcadamente digital.

El debate acerca de la falta de reconocimiento académico en el campo de las Humanidades Digitales que se desarrolle en los distintos focus group, quedará articulado en torno a tres grandes ejes temáticos. En primer lugar, se pretende abordar en qué medida la adopción del elemento digital ha transformado la actividad de los científicos sociales y humanistas, esto es, si y en qué medida lo digital introduce un elemento diferencial en la labor académica. En segundo término, se interrogará a los participantes acerca de las dificultades encontradas en la evaluación de su trabajo dado el carácter marcadamente digital de este. Para finalizar, los sujetos investigados adoptarán el papel de comité evaluador, para determinar qué aspectos deben de ser tomados en consideración a la hora de evaluar tanto un proyecto de investigación, como la contribución científica hecha por un académico. Como puede apreciarse, cada uno de los bloques trata un aspecto diferente de la problemática que ocupará la discusión, y, considerados conjuntamente, la recorren en su completitud.

Para comenzar a versarnos en las lides de las dinámicas de discusión, el equipo de Knowmetrics impulsó días atrás un primer encuentro en el Centro de Transferencia Tecnológica de la Universidad de Granada, al que se invitó a científicos sociales y humanistas de la propia ciudad,  ya estuviesen vinculados, o no, a la universidad homónima. Y el debate no pudo resultar más clarificador, con muchos aspectos cardinales a la falta de reconocimiento académico en las Humanidades Digitales puestos sobre la mesa. Dada la trascendencia de la temática para cualquier académico social o humanístico, no cabe duda alguna de que los sucesivos encuentros presentarán una tónica similar, con interesantes aportes y un intercambio animado entre quienes tomen parte en el mismo. Y de todos ellos se dará cuenta en este blog.

 

Bibliografía

BARBOUR, R.; KITZINGER, J. (ed.), (1999). Developing focus group research. Thousand Oaks (California), SAGE Publications.

KITZINGER, J. (1995). Introducing focus group, en BMJ, 311, pp. 299-302.

 

Fotografía: Discussion‘, por svenwerk, con licencia CC-By-Nc-Nd 2.0.

 


Viaje al centro de las Humanidades Digitales (VI). Investigadores

La primera expedición del equipo de Knowmetrics ha tocado a su fin. Ha sido un viaje largo y agitado con rumbo al centro de las Humanidades Digitales en España, pero podemos sentirnos satisfechos. Más sabios y maduros arribamos a nuestra particular Ítaca, que ya se divisa en el horizonte. Y ello merece todo el esfuerzo que ha sido necesario hasta llegar aquí.

En las entradas previas de Viaje al centro de las Humanidades Digitales, se ha indagado en extenso acerca de qué hacen los humanistas digitales (proyectos de investigación); qué tipo de productos resultan de su actividad académica (artefactos digitales y otros outputs); y a qué entidades pertenecen (adscripción institucional). Sin embargo, todavía queda un último puerto en el que atracar antes de dar por concluida la expedición: hay que conocer quiénes son y qué propiedades caracterizan a estos miembros de la comunidad de las Humanidades Digitales en españa. Y a ello se consagrará esta última entrada de la serie.

La información al respecto fue extraída de las 37 respuestas al cuestionario que se difundió entre el conjunto de los participantes de los congresos dedicados a las Humanidades Digitales que se celebraron en el último año en España. Para los 33 sujetos únicos finalmente identificados, dos fueron los dos grandes planos que ocuparon el análisis: por un lado, su adscripción institucional, englobando también en este punto el cargo en la actualidad desempeñado en el seno de la universidad (en caso de que, efectivamente, se encuentren vinculados laboral o estatutariamente a la institución académica); la identidad digital sería el otro aspecto tomado en consideración. Este último remite al uso que los investigadores hace de las herramientas y plataformas comunicativas de la Web, componente esencial del conocido como digital scholarship.

filiación institucional

Codificando la adscripción institucional de los humanistas digitales en virtud de la dicotomía Academia – Sociedad Civil, los datos muestran un dominio absoluto de la primera categoría de la dupla. Apenas el 9% de los 33 sujetos identificados consignan una vinculación laboral o profesional distinta a la universitaria, que suele ser, además, compatibilizada con estudios universitarios o algún cargo dentro de la academia (algo posible mediante la figura del profesor asociado). De entre quienes sí desarrollan su trabajo al interior de los reductos universitarios, la Universidad Complutense de Madrid es la que cuenta con mayor representación, algo lógico, teniendo en cuenta que era, de largo, la institución con mayor presencia en el conjunto de los encuentros sometidos a examen. El resto de sujetos encuestados provienen de hasta once universidades españolas distintas, que totalizan entre uno y tres empleados entre los sujetos encuestados.

Salvo excepciones puntuales y poco habituales, cualquier miembro de la comunidad universitaria puede englobarse en uno de los tres grandes grupos en base a los que ésta se estructura, a saber, Personal Docente e Investigador (PDI), Personal Administrativo y de Servicios (PAS), y Estudiantes. Con los datos recabados mediante el cuestionario, es posible determinar qué sector o sectores de los antemencioandos se muestran más activos en el campo de las Humanidades Digitales. Así, el peso relativo de cada uno de los grupos en el conjunto de los sujetos analizados, quedaría como sigue:

  • Personal Docente e Investigador (incluyendo a contratados pre y posdoctorales), 87,5%.
  • Personal Administrativo y de Servicios, 3%.
  • Estudiantes (incluyendo aquellos doctorandos que no cuentan con becas FPI, FPU o similares), 9%.

Para poner en perspectiva los resultados obtenidos, es indispensable tomar en consideración dónde y cómo fueron recopilados los sujetos de estudio. Los congresos, jornadas, simposios, etcétera, suelen reservarse para aquellas personas con un cierto bagaje investigador y docente. Además, muchos de esos encuentros tienen por objeto suscitar vocaciones y complementar la formación. Su público objetivo son los estudiantes e, incluso, el personal no investigador de la universidad; de ahí se deriva la escasa presencia que estos perfiles tienen entre los participantes en tales actividades. Quizás, procedimientos diferentes de identificación de casos conduzcan a resultados disímiles, de ahí que estos datos deban tomarse con cautela. Sin embargo, el trazo de la tendencia que dibujan es nítido y firme, por lo que no resulta descabellado aventurar que sucesivas indagaciones en la materia, lejos de ofrecer refutación, confirmarán la imagen que aquí se comienza a bosquejar al respecto de los sectores dentro de la academia más activos en el campo de las Humanidades Digitales.

Si bien la categoría de PDI aglutina a un mayor número de los humanistas digitales identificados, la distribución de estos en los diferentes puestos de responsabilidad que pueden ocuparse no resulta en absoluto equilibrada. “Profesor titular” y “Catedrático” son los dos niveles dentro de la jerarquía universitaria en los que se concentran más sujetos analizados, con hasta el 60% de los académicos. Profesores contratados doctores, profesores ayudantes doctores, profesores asociados y contratados pre y posdoctorales se reparten el 40% restante.

identidad digital

Como se consignó más arriba, la identidad digital es uno de los pilares sobre los que descansa el conocido como digital scholarship, es decir, el empleo de diferentes recursos digitales (entre ellos, las plataformas de comunicación 2.0) con fines de investigación, o, más generalmente, académicos. Las redes sociales y las páginas web o blog personales son componentes constitutivos de esta nueva concepción de la actividad científica; estas herramientas no sólo sirven de complemento a los canales de comunicación entre académicos más convencionales (Robinson-García et al., 2011), sino que proyectan su misma laboral sobre el conjunto de la sociedad, dando un nuevo cariz al public engagement. Sobre su uso se interrogó a los investigadores sometidos a estudio, a fin de indagar un poco más en la importancia que estos productos cobran en el seno de las Humanidades Digitales en España.

Un primer dato significativo es que el 15% de los encuestados reconocía no disponer de ninguno de los recursos considerados en la investigación, esto es, carecían de identidad digital. Si bien baja, la cifra en absoluto resulta residual. Además, 4 de estos cinco sujetos habían participado en proyectos de investigación por ellos mismos catalogados con la etiqueta de “Humanidades Digitales”. Este resultado urge una reflexión amplia y fecunda sobre cómo está implantándose el digital scholarship en la universidad española, así como si la proyección pública del académico mediante el empleo de las plataformas comunicativas web contribuye, y en qué medida lo hace, al desarrollo de su labor y la consecución de los objetivos ínsitos a esta.

El escaso interés que suscita la gestión y mantenimiento de un blog o página web personal, quizás motivado, como aseveran Gruzd y Goertzen (2013), por el esfuerzo y el consumo de tiempo que ello implica, contrasta con el uso extensivo dado a las redes sociales cuando revisten fines académicos. Mientras que sólo el 45% de los encuestados afirma tener web o blog propios, el 85% reconoce utilizar las nuevas plataformas de interacción en el marco de su digital scholarship. Sin embargo, no son aquellas redes sociales que tienen a los investigadores por su público objetivo, tales como Research Gate o Academia.edu, las que preponderan; son Twitter y Facebook, sorprendentemente, las más habituales cuando de propósitos académicos se trata. Consideradas de manera conjunta, la frecuencia con la que se mencionan se sitúa en el 45%. La dupla Research Gate y Academia.edu, en cambio, no supera el 36%. Además, Twitter y Facebook operan en simultaneidad en un mayor número de casos, probablemente, porque las dos redes sociales eminentemente académicas presentan notables similitudes entre sí, y los investigadores no consideran indispensable contar con perfiles en ambas.

Sabemos que el social media se usa, y conocemos por qué tipo de social media sienten los académicos predilección. La pregunta que sigue de suyo sería: ¿Con qué finalidades se usan? En este plano, la investigación de Knowmetrics hacía distinción de cuatro motivaciones diferentes, cada una de ellas, además, integrada por dos dimensiones específicas:

  • Redes sociales como objeto de estudio.
    • Búsqueda, descripción y análisis de fenómenos.
    • Recopilación de datos sobre casos de estudio.
  • Redes sociales como herramienta de recopilación de información.
    • Estar al día con los avances en un área de conocimiento.
    • Descubrir nuevas ideas y enfoques, propuestas metodológicas o publicaciones.
  • Redes sociales como plataforma de socialización.
    • Seguir el trabajo de otros académicos.
    • Hacer y mantener contactos con otros investigadores.
  • Redes sociales como recurso para la autopromoción.
    • Dar visibilidad al trabajo y los descubrimientos propios.
    • Construir y mantener un perfil profesional.

Agregando los resultados para cada motivación general (el sujeto elegía una de las ocho dimensiones propuestas), encontramos que aquella predominantemente esgrimida para justificar el empleo de las redes sociales es la recopilación de información sobre el state of the art de una disciplina o campo de estudios, con el 35,5%. Es decir, nuevas herramientas se emplean para dar satisfacción a antiguas necesidades. Ya señalaban Gruzd y Goertzen (2013) que, a tenor de la sobreabundancia de bibliografía, filtrar, seleccionar y gestionar los contenidos eran tareas ineludibles para cualquier investigador. La utilidad de las redes sociales en esta materia va en detrimento de aquella función que, a tenor de la naturaleza del social media, debiera ser primordial, esto es, la comunicación y la socialización entre académicos, que queda relegada hasta el tercer lugar como motivación preponderante (26%). Por su parte, el hecho de que estas plataformas comunicativas se conciban tan frecuentemente como objeto de estudio (y que estudiarlas sea la motivación esencial que se persigue con su uso), con el 29% de los casos, resulta tanto más llamativo cuanto que, unos años atrás, los estudios en la materia ni siquiera contemplaban este aspecto como una posible motivación.

Y, hasta aquí, los hallazgos hechos por el equipo de expedicionarios del proyecto Knowmetrics: evaluación del conocimiento en la sociedad digital en su viaje al centro de las Humanidades Digitales.

 

Bibliografía

GRUZD, Anatoli; GOERTZEN, Melissa (2013). Wired academy: Why social science scholars are using social media. 46th Hawaii International Conference on System Sciences.

 

Fotografía: Week 1: Needs Recharging, por Cristopher Rodriguez, con licencia CC-by-nc-nd-2.0.

 

 


Viaje al centro de las Humanidades Digitales (V). Proyectos de investigación

En la prosecución del camino iniciado por el proyecto de investigación Knowmetrics: evaluación del conocimiento en la sociedad digital, con objeto de componer una panorámica amplia de la actividad que se desarrolla en la actualidad en el campo de las Humanidades Digitales en España, esta entrada de la serie Viaje al centro de las Humanidades Digitales se ocupará de examinar las características más señeras de aquellos proyectos a los que los humanistas digitales identificados han estado vinculados en el último año. La información al respecto fue recabada mediante el cuestionario online que se hizo llegar a los participantes en los diferentes congresos (con independencia de formatos y denominaciones concretas) del área de las Humanidades Digitales celebrados en el Estado español entre febrero de 2016 y febrero de 2017. Todas las vicisitudes del método de investigación implementado, así como de las herramientas diseñadas a colación del mismo, pueden consultarse aquí.

Para un total de 146 sujetos a los que se pudo hacer llegar la encuesta a través del correo electrónico, se lograron recabar 37 respuestas. No es una ratio especialmente alta, pero ello no será óbice para que se puedan extraer algunas conclusiones fecundas respecto de la situación actual de las Humanidades Digitales en España, también en lo que compete a los proyectos de investigación que bajo este membrete se desarrollan. En este plano de análisis, luego de haber depurado los datos obtenidos, se logró identificar 25 proyectos de investigación distintos susceptibles de ser sometidos a exégesis. Ello es debido a que cinco individuos manifestaron que no habían participado en trabajo alguno de este ámbito en el último año. Además, varias de las respuestas dadas remitían a un mismo proyecto..

El análisis de tales iniciativas se ha articulado en torno a tres aspectos esenciales, que serán, a la postre, los que estructuren la presentación de resultados a la que se procederá mediante este texto. Así, encontramos:

  • Tipología de grupo de investigación desde el que se impulsa el trabajo investigador.
  • Financiación del proyecto.
  • Productos generados a colación del proyecto de investigación. 

 

Grupos de investigación

En conversaciones informales entre los miembros del proyecto Knowmetrics, alguna que otra vez ha salido a la palestra la cuestión relativa a las estructuras y redes de trabajo sobre las que descansa predominantemente la investigación en el ámbito de las Humanidades Digitales. No resultaba en modo alguno descabellado preconizar que el peso relativo que presentaría un atavismo como el de los grupos de investigación académicos resultaría poco menos que insignificante, dadas las ínfulas de antiacademicismo que algunos estudiosos quisieron conferir a tal campo de estudios. Sin embargo, como ya se dijo con anterioridad, si bien en otro plano distinto de análisis, más que hablar de una institución universitaria problematizada por las Humanidades Digitales, cabe pensar, muy al contrario, que son éstas las que deben de estar viendo perder el suelo bajo sus pies. Así como las universidades han sido las entidades preponderantes en la promoción y visibilización de las Digital Humanities en el último año en España, el «Grupo de investigación académico» asume y desarrolla los proyectos de investigación considerados bajo esta etiqueta. De hecho, el 76% de los proyectos identificados traen asociadas estructuras de trabajo de este tipo.

Lo anterior no quiere decir, sin embargo, que la noción misma de «Grupos de investigación académicos» no pueda estar sometida a interpretación dispar o, incluso, disputa. Desde luego, los resultados obtenidos sí invitan a pensar en una cierta ambigüedad a colación de un concepto que se daba por sentado. Y, como el dios Janus, este fenómeno presenta anverso y reverso: en el anverso, dos autores que dan el mismo nombre al grupo de investigación, no se ponen de acuerdo a la hora de caracterizarlo. Uno de ellos habla de «Redes de trabajo informal», el otro, del consabido «Grupo de investigación académico» (ante la incongruencia, se optó por prescindir de tal proyecto en este plano de análisis). Por el reverso, encontramos que estructuras formal y orgánicamente distingas al «Grupo de investigación académico» son tomadas como tal, como ocurre con un instituto de investigación ligado a la Universitat d’Alacant. Esta vez, los dos investigadores que consignan el mismo proyecto y el mismo nombre para su grupo de trabajo, arriban a la conclusión de que la etiqueta en la que más fácil acomodo encontraría el centro para el que trabajan es, de hecho, la manida categoría de «Grupo de investigación académico».

Financiación

En el cuestionario, sólo se requería del sujeto investigado dos datos básicos sobre su proyecto relativos a la financiación del mismo: entidad financiadora para el periodo 2016-2017, o aquella que lo hiciese por última vez, y la cuantía de la ayuda otorgada por esa institución. Si bien el cuestionario los demandaba de manera explícita, la información se ha obtenido exclusivamente para el primero de los apartados. El llamativo recelo mostrado por los investigados en este punto puede encontrar cierta base en tanto que las resoluciones de las convocatorias en las que lograron tales emolumentos son públicas, por lo que cualquiera puede acceder y conocer las cuantías específicas.

Las Humanidades Digitales pueden concebirse como un vasto territorio seccionado en diferentes parcelas, en las cuales un único perfil de entidad ejerce su particular dominio soberano. Como la iniciativa de la promoción y visibilización correspondía a la universidad, y el desarrollo del trabajo investigador descansaba sobre los grupos de investigación; así, en la tipología de entidad financiadora, el ganador es el organismo público de ámbito nacional. Afinando aún más, es el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad (en las diferentes denominaciones que ha recibido en los últimos años, a tenor del movimiento de carteras y competencias ministeriales) el que dota de recursos económicos a la investigación enmarcada en el membrete de Humanidades Digitales. Así, de los 24 proyectos analizados (se descarta uno de ellos en este punto por ser incongruente la información que dos sujetos distintos suministran acerca de su financiación), el 54% de ellos han contado con el respaldo del MINECO en la última ayuda recibida.

Recursos generados

Esta somera prospección en la actividad de investigación que se desarrolla en el Estado español al albur del concepto-paragüas “Humanidades Digitales” no podría encontrar término sin detenerse, aunque sea brevemente, en uno de los aspectos que resultaba de mayor interés para el proyecto Knowmetrics: evaluación del conocimiento en la sociedad digital: los productos resultantes de los proyectos de investigación. A este nivel, distinguíamos tres áreas diferentes:

  • Actividades enmarcadas dentro del «compromiso social» y encaminadas a la búsqueda de complicidad con la ciudadanía, cuestión parcialmente analizada en esta entrada del blog.
  • Artefactos digitales generados, plano en el que esperábamos hallar nuevos productos que alimentasen la taxonomía que se está desarrollando.
  • Otros outputs creados, bien se muevan en el plano estricto de la producción científica convencional (artículos científicos, ponencias, etcétera), bien se inscriban en la dinámica de comercialización del conocimiento científico que las universidades llevan años propugnando (patentes, contratos de consultoría y asesoramiento, entre otros).

Los datos obtenidos a colación del «compromiso social» vuelven a poner de relieve que la teoría y la praxis acerca de las Humanidades Digitales marchan por vías completamente diferentes. Siendo aquella noción constitutiva de este campo de estudios, componente ínsito de su filosofía (Romero-Frías, 2014), al menos, teoréticamente, escaso interés parecen mostrar los practitioners del área por tales prioridades axiológicas. Más de la mitad de los proyectos (el 56%) no consignan ningún tipo de actividad en este ámbito. Por su parte, cuando sí la hay, vuelve a surgir la misma ambigüedad e indefinición que ya apareció a tenor de otras categorías: entre la Open Science (“Creative Commons” se especifica en respuesta a la pregunta formulada) y la Crowd science (Franzoni y Sauermann, 2013), casi cualquier cosa encaja o encuentra acomodo aquí. A falta de un estudio sistemático en la materia, los datos generados ponen en relieve que el «social engagement» lejos está de quedar agotado en el análisis de la red de relaciones que el investigador configura a través de Twitter, como proponen Ràfols et al. (2017) y otros.

A colación de los artefactos digitales generados, la categoría Base de datos concita el mayor número de respuestas, presente y predominante en 14 de los 25 proyectos. Muy próximas entre sí, pero a gran distancia de la primera, se hallan Página web/blog y Colección digital/repositorio. En lo que respecta a aquellos artefactos digitales no contemplados a priori en la taxonomía de Knowmetrics, los datos obtenidos no vienen a constituir un gran aporte. Sólo se ha consignado un recurso verdaderamente nuevo, como sería el Diccionario multilingüe en línea, el cual no aparece recogido ni en la ínclita TaDiRAH (a fecha de publicación de esta entrada). Ulteriores indagaciones, llevadas a término con metodologías diferentes, deberían permitir continuar alimentando esa taxonomía, cuya trascendencia resulta esencial para este proyecto de investigación.

Publicaciones científicas (artículos y libros o capítulos de libros), por un lado, y Contratos de consultoría y asesoramiento, por el otro, son los productos que más veces aparecen en el apartado dedicado a los outputs convencionales. Y en ninguno de los dos casos el resultado es sorprendente:

  • Las Publicaciones científicas son la vía menos agreste para la consecución del reconocimiento académico vía la evaluación de la producción científica, conforme a los protocolos convencionales. Que se cultiva extensa e intensamente en el ámbito de las Humanidades Digitales, lejos de resultar contradictorio, pone en relieve que las dificultades para la ponderación de su labor a la que hacen frente los académicos del área tienen un impacto real.
  • Pese al grado de “innovación” que se pueda asociar, de algún u otro modo, a este ámbito de estudios, en lo que concierne estrictamente a la comercialización del conocimiento científico, las Humanidades Digitales se encuentran en línea con el resto de campos del saber: los Contratos de consultoría y asesoramiento son la modalidad más empleada (Arboledas, 2016). Cabe destacar, por su parte, que la noción misma de «transferencia» que algunos humanistas digitales analizados conciben, escapa, con mucho, de aquellas formulaciones preponderantes de la «tercera misión de la universidad», basada en la comercialización de los recursos técnicos, tecnológicos y de conocimiento por parte de las instituciones universitarias (Bueno y Casani, 2007).

 

Bibliografía

ARBOLEDAS, L. (2016). Las empresas spin-off, bajo el prisma de la Comunicación Social de la Ciencia. Trabajo de Fin de Máster. Universidad de Granada.

BUENO, E.; CASANI, F. (2007). La tercera misión de la universidad: enfoques e indicadores básicos para su evaluación. Economía Industrial, 366, pp. 43-59.

FRANZONI, C.; SAUERMANN, H. (2013). Crowd science: the organization of scientific research in open collaborative projects. Research Policy, 43, pp. 1-20.

ROMERO-FRÍAS, E. (2014). “Ciencias Sociales y Humanidades Digitales: una visión introductoria”, en ROMERO-FRÍAS, E. y SÁNCHEZ-GONZÁLEZ, M. (editores), Ciencias sociales y Humanidades Digitales. Técnicas, herramientas y experiencias de e-Research e investigación en colaboración. La Laguna (Tenerife), Cuadernos Artesanos de Comunicación.

 

Fotografía: Ladder to heaven?, por Susanne Nilsson, con licencia CC-by-sa-2.0.


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